Importancia del rescate de flora y fauna en el NAICM
Urbanismo en México: Flora y Fauna
Como bien sabemos, la flora y la fauna son vitales para el ser humano, ya que en conjunto conforman el medio ambiente natural. La noticia de la construcción de un nuevo aeropuerto para la Ciudad de México fue de mucha polémica, pues suponía un gran riesgo al medio ambiente.
Debido a esto, las autoridades federales realizaron un programa para el rescate de las especies habitantes de la zona en la que será construido el NAICM, pero ¿qué importancia tiene el rescate de la flora y fauna?
Básicamente, existen dos aspectos difíciles de conciliar pero que siempre están interrelacionados: Conservación de la biodiversidad y desarrollo sustentable. Flora, fauna y suelo son elementos importantes para lograr tener un ecosistema saludable.
La flora, con sus raíces, detiene el agua de lluvia permitiendo que el agua se filtre en la tierra lo cual evita la erosión de la misma y ayuda a la generación de suelo.
La fauna son los animales que forman parte del ecosistema, es decir, interrelación entre especies para mantener las poblaciones en equilibrio. El suelo es el soporte de los ecosistemas, el cual permite la función del ciclo ecológico e hidrológico.
Juntando estos tres importantes elementos es que se logra obtener un ecosistema saludable del cual forma parte el ser humano, por lo que al buscar un desarrollo sustentable que favorezca la movilidad es necesario crear un plan para compensar la afectación al ecosistema.
Sin embargo, si se logran conjuntar en el largo plazo determinan una mejor calidad de vida de la población en la región junto con una mejora en la infraestructura aeroportuaria que presta servicio a millones de viajeros en el centro del país.
Aunque es inevitable la pérdida de superficie para el ecosistema afectado, se trata también de una oportunidad de mejorar las condiciones del hábitat remanente, ya que se requieren de esfuerzos adicionales a los que se llevaban a cabo para preservar dicho hábitat en condiciones óptimas para recibir a la población adicional de animales y plantas, en especial la gran cantidad de aves migratorias que visitan los humedales de la región durante el invierno, cuerpos de agua que, en conjunto con la vegetación, determinan una zona de amortiguamiento ambiental esencial para el oriente del Valle de México.
Se trata pues, de un esfuerzo interdisciplinario a gran escala, que hay que seguir de cerca porque su correcta planeación y ejecución nos debe beneficiar a todos.


